El cuidado óptimo del manto del Bearded Collie depende de la cantidad y de la calidad de su pelo, del entorno en el que vive, de su salud, etc. No hay vitaminas milagrosas ni acondicionador mágico. Una alimentación equilibrada y de calidad y cuidados frecuentes con productos no agresivos. Esta es la receta. CEPILLADO. El cepillado, con un cepillo de púas metálicas, debe ser minucioso y regular. Además, necesitarás un peine con las púas separadas y otro con las púas más juntas o uno doble, para chequear bien el pelo después del cepillado y colocarlo en su sitio. Antes de cepillar se puede humedecer ligeramente el pelo con una mezcla de agua y algo de acondicionador, para eliminar la electricidad estática y que esté más flexible y se parta menos. Cuanto más a menudo se hace se encuentra menor número de nudos y lleva menos tiempo. Una buena media puede ser cada semana para emplear aproximadamente una hora. BAÑO. Pueden ser bañados siempre que lo necesiten utilizando productos no agresivos para su piel, bien diluidos, perfectamente aclarados y secando todo el pelo. El pelo húmedo tiende a acumular más nudos. CORTE. No es lo ideal, pero si tienes un Bearded y no tienes tiempo de cuidar su pelo, su estado irá empeorando y, al final, dejará de gustarte acariciarle. Esto no debe ocurrir. Para mantener una estética digna, y antes de que esté irrecuperable, lo mejor es acudir a una peluquería canina y pedir que le hagan un "corte de cachorro" no un pelado, será algo más caro pero seguirás teniendo un perro bonito con un pelo cómodo de mantener y más ordenado. El pelo del Bearded tarda en crecer y, aunque no se evita el mantenimiento períodico puede ser más espaciado y llevará menos tiempo. |
|
|||
Carácter | El pelo |
||||